Rachel Pighills tiene 33 años y un hijo. Esta madre británica vive un auténtico drama desde que su cuello se volvió incapaz de soportar el peso de su cabeza. Tiene varias enfermedades que afectan a su médula espinal y la consecuencia más grave es que un simple descuido al girar su cabeza, concretamente hacia el lado izquierdo, puede causarle la muerte al provocar que la columna se disloque, según cuenta la cadena de televisión británica BBC.

Rachel Pighills

Rachel Pighills no puede girar la cabeza hacia el lado izquierdo (Captura de pantalla de la BBC).

Entre sus dolencias, Rachel sufre una que se llama invaginación o impresión basilar, que consiste en que su cráneo se hunde sobre su columna vertebral y presiona el encéfalo. Pero también tiene inestabilidad atlantoaxial (compresión de la médula), platibasia (la base del cráneo plana) y síndrome medular cervical. En resumen, un mal movimiento de cabeza puede acabar con su vida, por lo que está «absolutamente aterrada».

RELACIONADO: El emotivo vídeo en el que Julia, de 7 años, cuenta cómo es la enfermedad rara de su hermanito Aleix

De momento, Rachel usa un collarín para prevenir un desenlace fatal, pero solo puede usarlo durante cuatro horas al día, porque no puede arriesgarse a perder masa muscular en el cuello y, por tanto, no ser capaz de controlar el peso de su cabeza. Su angustia vital es enorme y se ha puesto manos a la obra para tratar de encontrar una solución a su dramática situación. «Mi cerebro se desploma sobre mi conducto raquídeo y la parte posterior de mi cabeza es inestable», ha contado a la BBC. «Se disloca parcialmente cuando giro hacia la izquierda. Si se disloca por completo, eso sería decapitación interna y moriría al instante».

Rachel Pighills

Guy y Rachel, el día de su boda (Captura de la BBC).

Esta madre de 33 años, que trabajaba como encargada de una cadena de suministro, no puede costearse una intervención quirúrgica que, si tiene éxito, puede acabar con sus males. Por eso, está recaudando fondos para poder operarse. Necesita 174.000 dólares (157.000 euros, casi 136.000 libras).

RELACIONADO: Elena, la valiente niña de 8 años que ha escrito un libro para dar a conocer su rara enfermedad

Su marido también vive con angustia la enfermedad de Rachel. Guy, de 39 años, teme por ella cada día. «Estoy en el trabajo muerto de miedo pensando qué voy a encontrar cuando vuelva a casa, siempre pensando… ¿estará bien?», ha explicado. Dice que le encantaría que se sometiera a la cirugía y «recuperase así un poco de normalidad e independencia».